Lo digo. No sé qué decir. Tu aliento debe ser suave. Espero que tu pis sea claro. No te veo arrugas, supongo que fueron todas juntas a otra parte. Tu pelo debe estar más lacio que un día común y la boca tan finita, que ni te deja hablar. Tenés cara de perro, de tener uno. Un perro y hasta diría que te inspira una tortuga. Me pregunto si los alimentás. Si le cortás verdura a la tortuga, eso hablaría bien de vos. Comés lechuga que ayuda a que el pis sea claro. Porque si fuera muy oscuro no podría soportar el olor a macho y ni hablar de compartir un baño con vos. Y que descubras dónde se aplican mis cremas, los libros que me ayudan, que me huelas el jabón. Eso sería terrible, mirá si te desagrada y salís del baño enfurecido pero no decís nada. Como ahora. Y te vas. ¿En ésta bajás? Una lástima, desconocido, si tan sólo me hubieras dicho no sé qué decir.

A.