​Ya no le escribo porque hacerlo me recuerda todo lo que no hago que digo que quiero. Tuve un pensamiento en el aire, de los que habitan por arriba de las nubes. Es que espero que no se muera, que todavía no escribí un libro para regalarle esta navidad. Qué egoísta de mi parte mantenerlo vivo hasta que yo me case conmigo y broten trazos o palabras como hoy brota leche de mi pecho. Ya dije esto una vez. Por ahora solo soy la novia infiel a la promesa de buscar la verdad. La verdad, cuando se mira hacia arriba, se ven nubes, pájaros y misterios como este pensamiento.